Más de 80 organizaciones de fact-checking de más de 40 países, entre ellas Maldita.es, han publicado hoy una Carta Abierta a la CEO de YouTube pidiéndole que actúe contra el grave problema que representa la desinformación dentro de la plataforma y proponiendo algunas soluciones. Nos gustaría explicar por qué lo hemos hecho.
Empezamos a detectarlo hace tiempo, pero la pandemia ha puesto de relieve el papel destacado que YouTube desempeña en el auge de redes organizadas que difunden desinformación. Al hablar con nuestros colegas de todo el mundo nos hemos dado cuenta de que esto no ha ocurrido solo en un país, sino que en todas partes los promotores de desinformación han utilizado YouTube como un arma para difundir mentiras, buscar alianzas y recaudar fondos.
Grupos conspirativos como “Doctors for the Truth” se han extendido desde Alemania a España y luego a América Latina, pero ese es solo un ejemplo. Para escribir la carta hemos recopilado muchos casos en los que vídeos de YouTube han causado daños reales en la vida de personas reales. Y esto se debe a que, hasta este momento, la empresa ha estado aplicando medidas que no funcionan y que además son aún menos eficaces en países cuyo idioma no es el inglés.
Los fact-checkers que han firmado la carta rechazan el intento de YouTube de plantear este debate como una falsa elección entre eliminar o no eliminar algunos vídeos. Las evidencias nos dicen que es mejor ofrecer a los usuarios información verificada que explique por qué un vídeo es desinformación en lugar de simplemente eliminarlo de forma opaca. Una solución que también protegería la libertad de expresión al tiempo que reduciría los riesgos para la vida, la salud y los procesos democráticos.
Las soluciones propuestas
A la luz de esta situación, los fact-checkers del mundo han acordado exigir cuatro medidas a la CEO de YouTube:
- Ejercer una transparencia significativa sobre cómo viaja la desinformación en la plataforma y hacer públicas sus políticas para abordarla.
- Centrarse en proporcionar contexto en lugar de eliminar vídeos mediante el establecimiento de una colaboración significativa y estructurada con organizaciones de fact-checking e invirtiendo en su trabajo.
- Actuar contra los reincidentes que producen contenidos que son señalados constantemente como desinformación y evitar que sus vídeos sean recomendados o promovidos por los algoritmos de la empresa.
- Extender estos esfuerzos a idiomas distintos del inglés y proporcionar datos específicos por país y por idioma, así como servicios de transcripción eficaces.
Todos los firmantes de la carta están dispuestos a ayudar a YouTube a poner en práctica estas medidas y a convertir la plataforma en un lugar donde sea mucho más difícil utilizar la desinformación y la información errónea como arma contra sus usuarios. También hemos pedido a la CEO de YouTube que se reúna con nosotros para debatir las cuestiones planteadas en la carta. Os mantendremos informados sobre los próximos avances.